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HISTORIA

Con el apoyo del Obispo de la Arquidiócesis de Tucumán, Monseñor Blas Victorio Conrero, el Dr. Sylvester reúne a jóvenes con inquietudes similares y dirigentes con experiencia para un proceso de formación personal y elaboración de una metodología para llevar a cabo esta misión.

Con el tiempo alrededor de este primer grupo se fue haciendo una verdadera comunidad, que compartía el carisma fundacional y que permitió ampliar los alcances de la primera acción apostólica propuesta.

Así se va formando el Movimiento Puente con una metodología clara de trabajo, que apuntaba a la vivencia muy profunda del compromiso bautismal, y la pertenencia a una comunidad eclesial, inspirada por el Espíritu Santo para el enriquecimiento de su Iglesia.

Principios fundacionales: Hasta el día de hoy, ha respetado los principios propuestos por su fundador Guillermo Sylvester:

Perfil del dirigente: Comienza a delinearse desde el seno mismo del grupo inicial, basado en una espiritualidad profunda, sostenida por la oración y el aporte permanente en lo intelectual y espiritual.

 

¿Qué significa ser Puente?

Significa seguir reglas claras de aporte y pertenencia a la comunidad, y tomar el compromiso cristiano con radical decisión.